Cuarenta y cinco minutos, sin prisa y sin presión. Esto es exactamente lo que ocurre.
Por qué hay consulta previa
Porque no existe un tratamiento que funcione igual para todo el mundo. Dos personas con la misma preocupación aparente pueden necesitar caminos distintos según su anatomía, su historia clínica, su piel y lo que esperan conseguir.
La evaluación existe para responder tres preguntas antes de que gastes nada: qué está ocurriendo realmente, qué opciones hay, y cuál es realista en tu caso. Esa última parte es la que más se agradece, aunque a veces la respuesta sea que un tratamiento no es lo indicado para ti.
La tarifa de $50 se abona a cualquier servicio que contrates después. Es decir: informarte bien no te cuesta más.
Cómo es la visita
Son 45 minutos, uno a uno, solo con cita previa. Es una clínica boutique en Katy: no hay salas de espera llenas ni sensación de línea de producción.
La conversación empieza por ti, no por el procedimiento. Qué te molesta, desde cuándo, qué has probado antes, qué te gustaría ver en el espejo. Después viene la valoración de la piel y las estructuras, la revisión de tu historia clínica y de la medicación, y la explicación de las opciones que encajan.
Al final se define el plan: qué se recomienda, en qué orden, cuántas sesiones aproximadamente, qué cuidados requiere y cuánto cuesta. Todo eso se te comunica antes de empezar nada.
Qué llevar
- La lista de medicamentos y suplementos que tomas, incluidos los que parecen irrelevantes.
- Antecedentes médicos, alergias y cirugías previas.
- Qué tratamientos estéticos te has hecho antes y cuándo, aunque hayan sido en otro lugar.
- Fotos tuyas de hace unos años, si las tienes a mano: ayudan a entender la evolución.
- Tus preguntas escritas. En la consulta es fácil olvidarlas.
Si usas retinoides, anticoagulantes o has tenido un tratamiento reciente en la zona, menciónalo aunque no te lo pregunten: puede cambiar el momento adecuado para empezar.
Qué conviene preguntar
Una buena consulta resiste las preguntas incómodas. Estas son útiles:
- ¿Por qué me recomienda esto y no otra alternativa?
- ¿Qué cambio es realista en mi caso, y qué no lo es?
- ¿Cuántas sesiones y con qué frecuencia?
- ¿Qué pasa si no me gusta el resultado?
- ¿Qué cuidados necesito después y cuánto tiempo?
- ¿Esta indicación está aprobada para esta zona?
Qué pasa después
No hay obligación de contratar nada ese mismo día. Puedes irte con el plan, pensarlo y volver.
Si decides avanzar, se agenda el tratamiento y recibes las indicaciones previas cuando correspondan. Las consultas de seguimiento son gratuitas y duran 30 minutos: sirven para valorar la evolución y ajustar el plan. Los procedimientos se reservan por separado.
¿Quieres saber qué es lo indicado para ti?
Agenda una evaluación personalizada con Nelson López, PA-C, en Katy.
Reservar consulta · $50


